La jornada del 21 de marzo de 2026 ha sido dominada por la llegada de la borrasca Therese, que ha desatado un temporal de notable intensidad sobre las Islas Canarias. Este evento meteorológico ha provocado la activación de múltiples alertas por parte de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), señalando un panorama de riesgo considerable en el archipiélago. La situación contrasta con la península ibérica, donde el sur experimenta lluvias más moderadas y el norte goza de mayor estabilidad.
Detalles del Impacto Meteorológico por la Borrasca Therese
El día 21 de marzo de 2026, la borrasca Therese ha provocado un escenario de severa inestabilidad en las Islas Canarias. La AEMET ha emitido avisos de nivel naranja por precipitaciones torrenciales y avisos amarillos por ráfagas de viento de gran potencia y fenómenos costeros adversos, que incluyen un oleaje complejo y peligroso. Islas como Tenerife, La Palma y Gran Canaria, especialmente en sus laderas suroeste, son las más afectadas, donde se prevén acumulaciones significativas de lluvia en periodos cortos, incrementando el riesgo de inundaciones y problemas viales.
Además de la lluvia, se esperan tormentas puntuales y la posibilidad de granizo, lo que añade un componente de peligrosidad a las condiciones climáticas. Un dato particularmente llamativo es la previsión de nevadas en las cumbres canarias, con cotas que oscilan entre los 2.000 y 2.400 metros, lo que subraya la severidad de la inestabilidad atmosférica y el marcado descenso de las temperaturas en altitudes elevadas.
En contraste, la península ibérica presenta una situación menos dramática. El sur peninsular, junto con Ceuta y Melilla, experimenta cielos mayormente nublados y chubascos de intensidad leve a moderada. En el resto del país, se observan contrastes térmicos, con descensos en las máximas en el Cantábrico y la Meseta sur, mientras que el oeste peninsular ve un ligero ascenso. Las temperaturas mínimas se mantienen estables, y se anticipan heladas de poca intensidad en las zonas montañosas de los Pirineos y el Sistema Ibérico. Las regiones del Cantábrico, nordeste y Baleares disfrutan de un clima más apacible, con escasa nubosidad o intervalos de nubes.
Este evento climático destaca la vulnerabilidad de las regiones insulares ante fenómenos meteorológicos extremos y la importancia de los sistemas de alerta temprana. La disparidad en las condiciones climáticas entre diferentes áreas de España resalta la complejidad de la geografía y el clima del país. Es fundamental que la población de las zonas afectadas permanezca informada y siga las recomendaciones de las autoridades para garantizar su seguridad y minimizar los riesgos asociados a estas condiciones adversas.